sábado, 2 de enero de 2016

SESION 5, parte 4/4

1.-Compartir en el foro la experiencia de repartir en pan en familia.

Ha sido algo novedoso, nos ha brindado la oportunidad de comprender de otro modo la Eucaristía, y al mismo tiempo nos ha abierto una puerta para que pudiéramos hablar más profundamente de ello y de qué debemos hacer, es decir no quedarnos igual sino que puede (y debe) ser el comienzo de un cambio en nuestra vida el hecho de comulgar, de estar en unión con Jesús. Mi marido dice que ha quedado muy claramente explicado, a mis hijos les ha gustado. Esperemos en Dios que el Espíritu Santo actúe en nosotros y nos acordemos con esta actividad de verlo como algo tan importante como para valorarlo, agradecerlo y responsabilizarnos por ello.


2.-¿Qué significan para ti los sacramentos de la Eucaristía y matrimonio con esta nueva conciencia?


En el sacramento del matrimonio yo siempre he visto (y experimentado) una verdadera ayuda  de Dios, toda vida conlleva dificultades, nadie está exento de ellas, pero la vida de dos personas, hombre y mujer, nacidos y educados en diferentes ambientes y situaciones que se unen también por no decir que más, y creo que sin la ayuda de Dios es muy complicado vencerlas, por eso siempre he recomendado el matrimonio, (si uno ya tiene claro quién es la persona con la que quieres compartir el resto de tu vida, por qué desechar una grandísima ayuda? que es la que Dios te ofrece por no querer casarte por la Iglesia, si el compromiso ya existe.. ¿Cuál es el miedo?). Entonces el enfoque de esta sesión es compartido, para mi particularmente casarme y hacerlo ante Dios suponía no sólo que él siempre nos ayudaría como matrimonio y familia sino que delante de lo más sagrado me comprometí a una serie de cosas que jamás y por nada rompería.

Por parte del sacramento de la Eucaristía, para mi si es novedoso el concepto de algo "activo" y no pasivo, creo que no lo he valorado lo suficiente, y que he limitado mi responsabilidad a la hora de recibirlo, tras esta sesión me doy cuenta de que no es algo pasivo, se recibe y ya, es algo que debe ponernos en alerta para hacernos actuar en consecuencia. Si Jesús ha dado su vida por nosotros, y se da, no podríamos pedir nada más para hacernos como Él, cabe sólo que actuemos, tal vez los plazos no deben ser largos (como tradicionalmente se pensaba) sino cortos, ¿qué voy a hacer esta semana, qué propósitos tengo esta semana para parecerme a Jesús? ¿Qué dejaré de hacer? ¿Qué haré de novedoso?.. Interesante. 

Gracias y feliz año 2016 que sea un año lleno de bendiciones.

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