Apoyar el peso y recibir el peso
me generó mucha inseguridad. Pensaba: de
pronto me resbalo, o me deja caer, o se me cae… No se podían mantener estables
los cuerpos por la tensión y el miedo.
Mis nuevos compromisos como catequista:
ü Confiaré en Dios Padre
Y aprenderé a escuchar su Palabra, porque me puso en las manos el AMOR y
la VIDA
¡Qué gran responsabilidad!
ü
Confiaré
en JESÚS
Nunca lo quitaré del timón de mi vida, me acercaré a Él y le pediré que
me ayude con lo feo dentro de mi corazón de piedra, para que no dé yo pedradas
a nadie.
ü
Confiaré
en el Espíritu Santo
Y ayudaré a los niños haciendo una oración muy corta al principio de la
catequesis para que al final ellos puedan extenderla y que yo pueda sentir que me
puedo hacer a un lado.
ü
Confiaré
en mí
No voy a escuchar a los que me dicen, que no puedo cambiar.
ü
Confiaré en
el prójimo y no me llenaré de excusas para no ayudarlo.
ü
Procuraré que
la catequesis sea un encuentro más agradable y divertido
ü
Dejaré de
quejarme y seré más agradecida
ü Aceptaré que los niños son exactamente como
Jesús quiere
¡Agradezco la valiosa formación
que nos brindan y le pido a Dios que los llene de muchas bendiciones!
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