martes, 22 de septiembre de 2015

Sesión 2, Parte 4: Responsabilidad Social del Catequista

Detecta los cambios que tienes que hacer en tu programa de catequesis y en tu forma de dar la catequesis, atendiendo a las características de los niños que están contigo. Comparte en el Foro estos cambios.

Cambios y cosas debo fortalecer o conservar:
Pienso que debo aprender a pensar en singular, para poder ayudar en plural.
Buscar buen material para llevar y facilitar el aprendizaje del niño con imágenes, fotos, vídeos, música…
Hacer que el niño tenga experiencias para que aprenda a ser buen hijo de Dios, anunciando sin afanes, tranquilamente y haciendo que se relacione cada vez más con Dios.  
Aprovechar que al niño le gusta investigar, salir, coleccionar… para ir al aire libre y que se encuentre con Dios, con su creación.
Permitir que el niño repita lo que necesita repetir, porque así lo integra, lo reafirma.
Mostrar mi interés en él, estar atenta a sus preguntas para contestarlas de la mejor manera y no apresuradamente ni basada en suposiciones.
Darle espacio para que reflexione y explicarle por qué solicito algo.
Permitir que haga las cosas por él mismo y ayudarle a pensar.
Cuando un niño parece sordo: es porque no le interesa o no entiende lo que hago o digo.  Ellos manejan una información muy distinta a la mía y hay términos que desconocen; se nota mucho en sus gestos si están conectados, por eso mejor no dejar de observarlos.
Elogiar adecuadamente, practicar elogios hasta que sean naturales.
En grupos grandes de catequesis: pedir ayuda (madres, catequistas…).
Aprovechar que le gusta pertenecer a un equipo y que le interesan los otros; ayudarle para que aprenda a compartir y convivir en comunidad.
Las reglas, dependiendo las edades ponerlas o consensuarlas.  Con límites claros y consecuencias lógicas (Las consecuencias siempre deben modelar el comportamiento o no servirían.  A veces las consecuencias son naturales y ellos se dan cuenta -si hago esto… me pasará…).
Ser congruente y poner más atención a mis actitudes, gestos; él aprende lo que observa.
Invitar al niño a ser cortés con mi actitud.
Ayudarle a ser organizado (Ayudar no es igual a exigir).  Pienso que se puede lograr mostrando trabajos en grupos, porque ellos aprenden viendo.  (Sin exceder el énfasis en el orden del cuaderno, la cartilla…)
En cuanto a la identidad sexual: ayudarle al niño (a) y a los padres,  a tener claro su papel sexual dentro de la sociedad para combatir el “ideal de Gay”.
La Palabra de Dios, está impregnada de la cultura oriental y a veces enseñar las cosas como nos las enseñaron está mal.  Lo más importante es lograr sentir, identificarnos, escuchar con el corazón, lo que el Señor nos quiere enseñar.
No encasillar para usar un solo talento, Dios quiere que usemos todos los talentos.
Tener presente mi objetivo es que el niño (a) se parezca a Jesús, que sea su discípulo y cada uno de nosotros debe tratar de imitarlo para poder enseñar con el testimonio.

Que el Señor los siga bendiciendo.

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